sexto

viernes, 29 de julio de 2011

LAS BERENJENAS

     En esta época estival, existe un amplio ramillete de hortalizas que  cultivo en mi huerto. Unas en mayor cantidad y otras menor, todo relacionado en el consumo que se realiza de ellas en casa. De las de menor consumo, existe una de ellas que aunque todo los años las cultivo, lo que suelo sembrar es un par de plantas, ya que con ello, tengo suficiente. Estoy hablando  de la Berenjena, cuyo nombre científico es Solanum melongena. Su origen lo sitúan en la India y de ahí se fue extendiendo  para resto el mundo. Es una planta anual del género Solanum, dentro de la familia de las solanáceas, presenta tallo erecto, velludo y ramificado. Es siempre espinoso con una altura que varía entre los 0.70 a 1 metro. Es frágil y se parten con facilidad, si no está entutorado, cuando se carga de frutos.
El fruto, comestible, es una baya de 5 hasta 30 cm de longitud de forma esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos, con una piel lisa, brillante y de colores diversos según la variedad, la más común es la de color morado o negro al madurar, pero existen blanca, púrpura, negra, amarilla y roja o de colores mezclados. 
     Siempre he sembrado la berenjena clásica negra alargada, de planta anual, de tallo semileñoso de crecimiento compacto y entrenudos cortos. Hojas grandes, con largos peciolos huecos y lobulados, de tacto áspero. Flores grandes y amarillas. El fruto es alargado, cilíndrico y macizo de color negro liso.

     La pulpa es consistente, de textura esponjosa, de color blanco, tiene cierto sabor amargo, presenta pequeñas semillas de color amarillo.
     Este año, en unos de los tantos intercambios realizados de semillas, me mandaron una variedad nueva, la denominada listada de gandia, es de porte bajo, con hojas onduladas en los bordes, con frutos listados y jaspeados, de color  violeta y blanquecina, de forma oval-redonda. De la cual, estoy muy satisfecho de los frutos obtenidos.
     
     Con esta breve descripción dada sobre las berenjenas, doy por terminado este comentario de otras de las hortalizas de mi huerto.
     Un cordial saludo, Antonio.


martes, 26 de julio de 2011

EL MELON, OTRA FRUTA CLASICA DEL VERANO

     Hace unos días comentaba que la sandía era una fruta típica del verano, pues bien, hay otra fruta que se puede asociar también a ella, ya que su cultivo es muy similar en época de siembra, desarrollo y recolección. Me estoy refiriendo al Melón, cuyo nombre cientifico es Cucumis melo. Su origen no esta muy definido, aunque lo sitúan en el sur de Asia. Es una planta herbácea de tallos rastreros y trepadores. Se cultiva por su fruto, una baya de temporada veraniega con un gran contenido de agua y de sabor dulce y es una de las frutas mas consumidas en el mundo.
     Su siembra se puede efectuar en semillero o cuando las temperaturas ya alcanzan ciertos valores, directa sobre el terreno. Ambas modalidades la utilizo en mi huerto. La primera de ellas, con el objeto de adelantar su producción y cuando realizo el trasplanten en marzo, protejo las plantas con envases de 5 litros de PET transparentes, para que hagan el efecto invernadero y las plantas sigan desarrollándose.
     Tengo sembradas diferentes variedades de melones, entre las que destacan. El melón Galia, es pequeño y esférico, cuyo peso no suele sobrepasar el kilo. La piel exterior es de un color amarillo, con algunos toques de verde y está surcada por numerosas estrías, que le confieren un textura muy rugosa. Esta piel exterior es dura, aunque cede ligeramente si la apretamos con los dedos.    
                                                                                                                  
     Su pulpa abundante de un color blanquecina por la zona central y tirando a verdosa próxima a la cascara. Su piel fina y su carne no demasiado firme hacen que cortarlo sea una tarea extremadamente sencilla, de sabor dulce y aromático.
     Otra de las variedades es el melón piel de sapo, se caracteriza por su color verde más o menos oscuro, a veces rugosa y con manchas, de forma alargada y elevado tamaño, que oscila desde 1,5 a 3 kg. de peso.
     Su pulpa es de color blanca  amarillenta, compacta y crujiente, de sabor muy dulce
     Y por ultimo, tengo una variedad que se cultiva en mi comarca a pequeña escala. Es un melón de olor, su semilla ha sido conservada desde hace bastante tiempo y siempre procuro sembrar algunas matas para conseguir semillas. Es de piel lisa amarillenta verdosa, de forme esférica y destaca como su nombre indica, por desprender un intenso y agradable olor.
     Su carne es muy jugosa y suave, de color amarillo, también desprende un  muy agradable olor. Su sabor es muy dulce.
     Pues este ha sido el breve comentario sobre una de las frutas "clásicas" del verano, que no puede faltar en mi huerto.
     Un cordial saludo. Antonio

viernes, 22 de julio de 2011

LUCHA ECOLÓGICAS CONTRA LA MOSCA BLANCA

     A estas alturas del verano, suele aparecer un par de plagas de insectos muy dañinas para las hortalizas que cultivamos en nuestro huertos. Si no se pone remedios a los primeros síntomas, estas se extenderán de manera importante, causando daños irreparables en nuestras plantas. Están son la araña roja y sobre todo, la mosca blanca. A esta ultima, quiero enfocar este comentario. 
    La mosca blanca es de tamaño muy pequeño, de unos 3 milímetros y suele tener un mínimo de 4 generaciones al año. Le favorece las altas temperatura y la humedad, por lo que es una plaga clásica del verano. Sus primeros síntomas, aparte de verse revolotear alrededor de las plantas, cuando se mueven estas, son el amarillamiento de las hojas, hasta que termina secándose y cayendo al suelo, ya que estos insectos chupan la sabia de las plantas. También favorece la aparición de hongos como la negrilla y la mangla, que trasmiten ellas a otras plantas.
     Pues bien, yo no he esperado a que aparezcan esos síntomas comentado en mis plantas y he puesto una serie de trampas cromáticas repartidas por mi huerto. Están consisten en laminas o envases de color amarillo, que han sido puesto en lugares estratégico donde puedan aparecer los primeros focos.

      Estas trampas, han sido impregnada de una fina capa de aceite usado en cocina para freir, que harán que cuando la mosca se pose en la trampa, atraída por su color, quede pegada en el aceite y muera.

     Al poco tiempo de estar colocadas, ya se aprecian algunas de ellas pegadas por el aceite. Esto hace que cada dos o tres días, estas trampas  se deben de limpiar y se vuelvan a impregnar de aceite. En la siguiente foto, se pueden observar algunas pegadas.
     Con esto datos, doy por terminado este comentario sobre un técnica ecológica para combatir esta importante plaga que sufren nuestros huertos,
     Un cordial saludo, Antonio